Se define la Transversalidad de Género, como la "Organización (reorganización), mejora, desarrollo y evaluación de los procesos políticos, que garantice la incorporación de la perspectiva de Género en todas las políticas, a todos los niveles y en todas las etapas, por los actores normalmente involucrados en la adopción de medidas políticas" (Grupo de Expertos del Consejo de Europa, 1995).
Es decir, se trata de "Integrar sistemáticamente las situaciones, prioridades y necesidades respectivas de mujeres y hombres en todas las políticas, con vistas a promover la igualdad entre hombres y mujeres, y a recurrir a todas las políticas y medidas generales con el fin específico de lograr la igualdad, teniendo en cuenta activa y abiertamente, desde la fase de planificación, sus efectos en las situaciones respectivas de unas y otros cuando se apliquen, supervisen y evalúen".
La transversalidad de Género es por lo tanto una estrategia para alcanzar la igualdad real entre mujeres y hombres y por ello es el medio que permite la integración del principio de Igualdad en la gestión diaria de las empresas.
Esta estrategia supone incorporar la Igualdad entre mujeres y hombres, como uno de los principios o ejes de la cultura de la organización empresarial, es decir, implica tener este principio presente en todas las políticas y prácticas de la empresa, no sólo en las relacionadas directamente con la gestión de los recursos humanos, sino en otras como las de comunicación, gestión de calidad, etc...
Su aplicación práctica conlleva partir de un análisis desde la perspectiva de Género de la situación de Igualdad de mujeres y hombres en la empresa, una vez conocida esta situación se podrán diseñar una metodología de actuación adecuada a la realidad y características de cada empresa. Por lo tanto, supone mucho más que la adopción de un conjunto de medidas aisladas ante situaciones de desigualdad concretas en una empresa, sino que esta estrategia de actuación debe integrarse de forma permanente en la prácticas y políticas de gestión de la empresa, lo que va a permitir eliminar y corregir las posibles situaciones de desigualdad y discriminación existentes entre mujeres y hombres en el seno de las organizaciones empresariales, asimismo va a suponer una mejora de su gestión y de su eficacia y eficiencia.
Para la incorporación de la Transversalidad de Género en la empresa se va necesitar que concurran las siguientes circunstancias:
→ Reconocer la Igualdad entre mujeres y hombres como principio rector de la cultura de la empresa.
→ Voluntad y compromiso desde la dirección, y su comunicación al resto de las personas implicadas en el proceso.
→ Participación y apoyo de la plantilla, así como de la representación sindical.
→ Sensibilización, formación y capacitación en materia de Igualdad de Género.
→ Conocer la situación de mujeres y hombres en al empresa desde un enfoque de Género
→ En base a este análisis, planificar y llevar a cabo actuaciones encaminadas a reducir y eliminar las situaciones de discriminación y desigualdad detectadas.
→ Evaluación constante de los resultados y efectos producidos por las actuaciones desarrolladas.